
Este es el último amanecer de hoy, la vida es limitada y si somos conscientes de ello, deberíamos vivirla como si no nos quedaran más posibilidades, como si estuviéramos perdidos en una isla desierta y al ver un avión o un barco, a lo lejos, estuviéramos quemando el último cartucho.
¿Quién nos puede asegurar que cada fin de semana que salimos a la carretera en busca de destinos ociosos o supuestamente relajantes, para alejarnos de la monotonía diaria, quién nos puede asegurar –digo- que volveremos sanos y salvos?
Hay tanta gente que le diagnostican una grave enfermedad y ve los días contados de su destino, pero que luego la ciencia le pone en sus manos un remedio que funciona y sigue adelante, años y años; y en otras ocasiones, con un futuro prometedor, nos situamos en el lugar y en el momento inoportunos y acaban con nuestras vidas al instante... es por eso que digo que el futuro es un capricho de la naturaleza y deberíamos vivir como si no quedaran más posibilidades, pensando que hoy es el último amanecer.